¡Mamá! Enséñame hacer torta dulce de yuca.

 

 


Esta receta forma parte de la cocina tradicional de mis ancestros y representa un legado que deseo preservar y compartir. Al enseñarla, no solo transmitimos sabores y técnicas culinarias, sino también valores culturales, familiares y el ejercicio del pensamiento consciente. Prepararla en familia se convierte en una experiencia viva de conexión con nuestras raíces, fortaleciendo en los niños el respeto por la historia, la identidad gastronómica y la responsabilidad individual de valorar, proteger y transmitir su herencia cultural. Esta práctica consciente fomenta en ellos una mayor sensibilidad hacia lo que reciben de sus antepasados y lo que, a su vez, pueden dejar a futuras generaciones. Esta receta, en particular, es uno de los doce platos tradicionales que se elaboran durante la Semana Santa, y su preparación ofrece una oportunidad única para que niños y adultos descubran el significado espiritual, cultural y afectivo que encierra cada ingrediente y cada paso.

 

Ingredientes:

  • Yuca rallada 
  • 6 huevos
  • 1 Libra de Mantequilla 
  • 500 ml de vino de uva 
  • 6 Panelas melcochada - doble cara
  • Especias dulces: canela, pimienta dulce, estrella, clavos de olor  al gusto
  • 1/2 libra de pasas
  • 3 cucharadas de esencia de vainilla
  • 1 piña en cuadros pequeños, solo la pulpa
  • 1 libra de queso fresco

 Preparación:

En un recipiente amplio, mezcle la yuca rallada, el vino de uva, los huevos y la mantequilla. Remueva constantemente hasta obtener una masa homogénea y de textura muy suave. Durante el proceso, retire los pedacitos duros o fibrosos de yuca que puedan quedar en la mezcla. Cubra y deje reposar durante al menos dos horas para que los sabores se integren y la masa adquiera mayor consistencia.

En otro recipiente, preferiblemente de fondo grueso, coloque a fuego lento la panela troceada junto con las especias dulces (como canela, clavo de olor y anís estrellado), la esencia de vainilla, las pasas y una taza de agua. Deje cocinar lentamente hasta que la panela se derrita por completo y se perciba el aroma intenso de las especias, señal de que los sabores se han fusionado correctamente. En este punto, agregue la piña picada en pequeños trozos y el queso cortado en cubos pequeños. Revuelva continuamente hasta que los ingredientes estén bien incorporados y la mezcla adquiera una textura melosa.

A continuación, incorpore poco a poco la mezcla de yuca al preparado de panela, sin dejar de revolver desde el fondo para evitar que se pegue. Cocine a fuego bajo hasta que la preparación esté semiprecocida y espese ligeramente.

Prepare el molde colocando en el fondo unos tallos (pueden ser de plátano o caña de azúcar), una taza de agua y cubra con hojas de plátano asadas, lo que aportará un sabor especial y evitará que la preparación se adhiera al molde. Vierta la mezcla sobre las hojas y cubra la superficie también con más hojas de plátano.

Lleve al horno precalentado a temperatura media. Transcurridos 40 minutos, verifique si el agua del fondo se ha evaporado; si es así, agregue una taza adicional de agua vertiéndola cuidadosamente por los lados del molde. Continúe la cocción hasta que el postre esté bien cocido, firme y aromático.

 

Con cariño Vanessa Narváez.  


 https://www.youtube.com/shorts/ZbHCIkf37PE

 

 



 
 

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